What better place than here, what better time than now? RATM en Chile

gorillazenvivos
Disfruta 40 minutos de Gorillaz en vivo
12 October, 2010
1musicaamor
Quesaen de cine musical: Donde haya música habrá amor
13 October, 2010
Show all

What better place than here, what better time than now? RATM en Chile

ratmenchilechica

ratmenchilechica What better place than here, what better time than now? RATM en Chile

La jornada de ayer lunes 11 de octubre de 2010 quedará grabada en la memoria de todos los asistentes al estadio Bicentenario La Florida, ya que pasó lo que hace mucho tiempo se veía venir, y que en mi humilde opinión, tenía que pasar, y qué mejor lugar que aquí, y qué mejor tiempo que ahora.

La polémica que acarreaba este concierto era gigante, aunque algún periodista por ahí quisiera negarlo, los precios y ubicaciones de este concierto eran, tomando en cuenta la postura ideológica de la banda (probablemente cuestionable), elevados y la existencia de un Rock Área (cancha Vip) un despropósito para la gran mayoría de los miles de seguidores que RATM tiene en Chile.

Los rumores andaban a la orden del día, en muchas páginas se podían leer comentarios que prometían romper la reja, entrar sin ticket al concierto, y sobretodo, pasarse a cancha Vip si o si. Todo esto alimentado con la presencia de Suicidal Tendencies, que tienen un público que sabe de rudeza.

Con todo lo anterior a cuestas llegamos a eso de las 6 al estadio, tranquilo el ingreso a esa hora (las puertas se abrieron a las 4), un par de cuadras cerradas para mayor seguridad, un fuerte control policial (que nunca logra encontrar todo lo que buscan) y nos adentramos a cancha general, porque esa es la verdadera y única localidad que debe haber en recitales como estos. A las 6 y media aparece Suicidal Tendencies para dar un show muy energético que duró 1 hora, solo temas clásicos y un sonido muy pulcro, que la verdad me sorprendió. Un baterista con excelente ritmo y un frontman que demostraba porque son una de las bandas thrash-hardcores más importantes de la historia, y así lo hizo notar una buena parte del público que gozó cada tema y disfrutó de uno de sus grupos favoritos. No puedo dar detalles sobre los temas porque la verdad no conozco el repertorio y hablar por hablar sería barza.

Un poco antes de las 8 aparece The Mars Volta para deleite de los que amamos su música, y para aburrimiento de varios de los presentes que incluso pifiaron en algunos pasajes de la hora y minutos que duró su presentación. Canciones extremadamente largas, y un sonido que sino te encanta te puede molestar, muy denso para algunos, un manjar para otros.

La producción del espectáculo comenzó a demostrar su ineficiencia desde temprano, cuando muchos se pasaban de galería a cancha general, hasta que llegó un punto tal que decidieron dejar pasar al sector Andes desde cancha general (yo hice eso por razones de salud). Bueno la culpa es compartida entre los que se pasan y los que permiten que esto ocurra. A las 9 de la noche ya estaba toda la cancha general llena, no cabía nadie más, por lo que el tira y afloje para romper las rejas que separan a ricos y pobres, a fanáticos de súper fanáticos, a los de Rock Área con los de cancha general se hacía más notorio y prometía lograr la “hazaña”. A eso de las 9.20 eran un puñado los que habían logrado llegar a Rock Área sin entrada, lo que demostraba al resto que lograrlo era posible, así que todo comenzó a ponerse más tenso. Los que estaban pegados a la reja de la discordia comenzaron la ofensiva final con el claro objetivo de llegar al sector más próximo al escenario y demostrar que en un recital de rock lo que prima es el fanatismo musical y no el monetario.

Probablemente es reprochable que alguien se pase a un sector para el cual no pagó el precio establecido, sobretodo si rompe el mobiliario para lograrlo, y también es malo cargarla contra la seguridad que solo hace su trabajo, pero creo que es peor aún inventar un rock área y cobrar una millonada para estar frente al escenario, en un concierto que se esperaba por más de 15 años y que tiene a un público, que si bien no podemos tildar a cierta cierta de anti sistémico y anti capitalista, al menos tienen el discurso integrado y lo demostrarían en este concierto.

El concierto programado para las 9.30 no se inició ya que precisamente a esa hora un grupo de cancha general logró lo que buscaban desde incluso antes de llegar, romper la reja y pasarse al sector vip, provocando una situación de evidente riesgo y descontento natural por parte de los asistentes que pagaron su ticket de rock área (los que en mi opinión debiesen poner un reclamo formal en el Sernac y exigir el dinero de vuelta).

Finalmente todo comenzó cerca de las 10 de la noche, cuando ya al menos 1/4 de los asistentes a cancha general estaban disfrutando de los privilegios de pagar un Vip.

El show comenzó con Testify y fue una explosión como pocas veces he visto en un recital, toda la cancha era un mar de gente saltando y provocando la sensación visual de olas en el océano para quienes estábamos en los sectores más altos del estadio. La emoción era evidente entre los asistentes, porque estaban cumpliendo un sueño que hace un par de años parecía imposible de cumplir.

La energía que demuestra Zack de la Rocha saltando y cantando por todo el escenario, sumado a los sonidos incomparables de Tom Morello y su guitarra hacían de cada tema de pasaba fuera un deleite para todos los órganos de nuestro cuerpo. Un sonido impecable y un setlist perfecto configuraron una noche que quedará en la memoria de todos los asistentes por más tiempo del que podamos imaginar.

Luego de un poco más de una hora de show que terminó con “Sleep Now In The Fire”, “Guerrilla Radio” y “Wake Up”, RATM bajó del escenario unos 5 minutos para poder recuperar las fuerzas suficientes para aguantar las última parte del show como se debe. Volvieron para interpretar una canción de Víctor Jara (canción del mimero) en homenaje a los mineros (olvidaron hablar de los Mapuches que era el tema que muchos creíamos que abordarían), y rematar la noche con “Freedon” y “Killing in The Name”

El setlist completo de la noche fue como sigue:

‘Testify’
‘Bombtrack’
‘People Of The Sun’
‘Know Your Enemy’
‘Bulls On Parade’
‘Down Rodeo’
‘Township Rebellion’
‘Bullet In The Head’
‘Calm Like A Bomb’
‘Sleep Now In The Fire’
‘Guerrilla Radio’
‘Wake Up’
‘Canción del Minero’
‘Freedom’
‘Killing In The Name’


Saporotti
Saporotti
Publicista aparentemente capacitado para la profesión.

8 Comments

  1. pablo says:

    olle GRACIAS x siempre por haberte dado el tiempo y haber dado por celu el concierto es lamentable que no vimos killing in the name pero igual se te agradecera de por vida (Y)

  2. Alexander says:

    Compadre es “tHrash” no “trash”

    en cuestion de su rebiew, sin pena ni gloria, he leido mejores, pero animo, que tampoco es facil.

  3. Saporotti says:

    Alexander gracias por la aclaración, me comí la H, y si tienes razón, no es fácil, gracias por leer y aportar =D

  4. crow says:

    compare, es reView

    notable saporotti, conciertaso, pero si, me molesto la escasa muestra de interes de la banda por el conflicto mapuche

    saludos

  5. RATM says:


    “Sin comentarios”, leo al comenzar este post, aparentemente porque soy el primero en escribir. No tiene mucha importancia pero no deja de sorprenderme la sintonía de la frase con este video, que tuve la suerte de presenciar en directo en la vilipendiada Rock Area ayer en el estadio bicentenario de la Florida.

    OK. Contradicción absoluta. Pagar más de 70 lucas, mas encima en 4 cuotas precio contado por ver a una banda que representa todo lo que no quiero ser en la vida resulta un exceso, quizá la única posibilidad irresponsable de no perderme este concierto que esperé desde que estaba en el colegio, esforzandome por tocar los riff de Tom Morello en la guitarra a principio de los 90′. Pero estos tipos han sido mis ídolos hasta hoy, y la vigencia de su sonido, la rabia de su discurso, siguen conmoviendo(me) y despertando inquietud, moviendole el piso a la máquina desde dentro. Si los tipos ganan millones y la producción el doble por lo caro de las entradas no es el punto; para promover un discurso de acción popular y ser consecuente no es necesario andar a pata pelá. Ya lo saben varios, aunque la concertación intente vender su mula cuica y mesianica de ser los únicos que encarnan la “responsabilidad social”. La cosa es creer. Podré ser tildado de inocentonto en los post que vengan, pero está claro que se siente ese descontento que cuando explote – y lo hará – va a dejar la zorra y nos va a tocar a todos de una u otra forma.

    Ayer en el estadio era evidente la segmentación del público: Los más flaites en galucha, los de maipú y cerrillos en la cancha de 35 lucas y la GCU en Rock Area… Todo esto dentro de una euforia en la que todos participamos, donde puede que del escenario para atras el nivel de comprensión y pronunciación del inglés fuera en curva descendente. Y dentro de esa euforia las patadas y los combos de algunos pelotas que creen que esa es la forma de disfrutar un concierto de rock. En Rock Area no sentí la emoción colectiva de la mención de Victor Jara por Zack de la Rocha, tampoco ví demasiados puños en alto como promovió Tom Morello al comienzo del show. Mucho menos inquietud al oir “la Internacional” en ruso, himno de la Unión Soviética y de los comunistas del mundo (de hecho, es algo que nadie ha mencionado en ninguna reseña del concierto que haya leído hasta ahora).

    Entonces, más allá de la euforia y la rabia contenidas durante años, no quedé muy convencido si el grueso de los asistentes tuviera claridad respecto del discurso de RATM. En parte estuve ahí por eso, para vivir ese discurso en cuerpo presente y ver que pasaba (Los cánticos del “liberar, liberar al mapuche por luchar” nunca generaron una sola voz en todo el estadio, mucho menos en Rock Area a decir verdad). Y esto no es responsabilidad de RATM, sino de quienes al interesarse traten de buscar y encontrar el sentido de sus letras y hacerlas parte de su vida, pues es muy probable que esa fuira siga siendo la banda sonora del mundo durante un buen tiempo más…

    Ayer salí del estadio cansado pero eufórico, creyendo que sigue existiendo una posibilidad cierta de cambiar esta mierda y transformar esta sociedad conservadora y cobarde en una donde todos tengamos acceso a salud, educación y vivienda digna (no mínima, como han confundido durante años los jovenes católicos de “Un tetcho para tChile”) y que más de alguien debe haber salido pensando algo parecido.

    Sin comentarios

  6. Saporotti says:

    buen comentario, extenso, se nota que viviste de una manera especial el concierto, y tienes razón, lo del himno comunista se me pasó, pero si vi alusión a aquello por ahí en la web al menos.
    Las divisiones que hoy existen en la mayoría de los conciertos son, lamentablemente, fiel reflejo de lo que somos como sociedad chilena.
    Saludos y gracias por el comentario con sentimiento

  7. FcoMoya says:

    CSM QUE LA CAGUÉ! ME PERDÍ EL CONCIERTO DE MI VIDA CTM! U_U

  8. pabloscuro says:

    no fui porque me parecio una estafa los precios.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>